Oración de la mañana para el 2 de Junio del 2025
Amado Dios, qué hermoso despertar y poder saber que me escuchas. Gracias porque amanecí con salud y con una mochila llena de nuevas oportunidades que van a engrandecer mi espíritu en tu presencia.
Una oración diaria es la mejor forma de comenzar el día, pues poner tu vida en las manos de Dios es la garantía de que tu día estará por completo lleno de bendiciones, a pesar de las pruebas y dificultades del camino.
A través de estas oraciones diarias podrás pedirle a Dios su ayuda para continuar cada día de su mano, saliendo adelante en el trabajo, los estudios, junto a tu familia y seres queridos. Porque aunque la vida no sea fácil, de la mano del Señor todo es posible.
Recuerda que el Señor conoce los planes que tiene para cada uno de sus hijos, pero Él también espera que tú le cuentes tus problemas, tus temores y aquellas situaciones que te pasan cada día. Estas oraciones diarias son esa ayuda que necesitas para poder decirle a Dios lo que anhela tu corazón.
Ten tu confianza puesta en Dios y no te olvides de realizar tu oración diaria, verás cómo es que la tranquilidad llega a ti después de realizarla.
Amado Dios, qué hermoso despertar y poder saber que me escuchas. Gracias porque amanecí con salud y con una mochila llena de nuevas oportunidades que van a engrandecer mi espíritu en tu presencia.
Piadoso Señor, gracias por permitirme continuar contigo hasta la noche, es un gran detalle, saber que me quieres a tu lado y me cuidas como tu pequeño hijo. Me arrodillo ante Ti para agradecerte de corazón por todo lo que me permitiste vivir hoy, porque estoy bien de salud y una vez más en tu presencia.
Hermoso Señor, gracias por acariciar mi corazón con este bello amanecer, lo quiero complementar con mi oración de amor y gratitud. Me siento con la dicha de poder emprender un nuevo viaje hacia tu Altar, Señor. Gracias por esta nueva oportunidad de regocijarme en tu presencia y de poder aprender un poco más de tu amor.
Dios bueno y eterno, en el silencio de la noche, medito en mi interior todo lo sucedido durante el día; y mi alma se eleva en oración para agradecerte. Cuántas maravillas hiciste para manifestarme todo tu amor y tu divinidad ¡Gracias Señor!
Glorioso Señor, una vez me levanto para elevar mi mirada al cielo y expresare con mis labios toda mi gratitud. Hoy me bendices con un nuevo día y es una real prueba de tu grandeza. Gracias Padre bendito, por forjar mis caminos en tus sagradas manos, pues solo Tú eres santo, digno y el punto central de mi vida, mi Rey universal, permíteme llenar este día den grandes oportunidades.
Dios mío, al terminar este día, me acerco a Ti para agradecerte por mi vida, la de mi familia y todos mis seres queridos. Tengo el corazón lleno de gratitud por todo lo que hoy pude contemplar y vivir. He podido ver tu rostro en varias oportunidades, para saber de que vas a lado mío, cuidando mis pasos.
Celestial Señor, rey de mi vida, buenos días. Hoy me levanto esperanzado en que este día, todo se hará en tu Nombre. Te doy gracias, porque me siento muy querido por Ti, desde que abrí mis ojos, pude contemplar tus maravillas en el firmamento como todo un espectáculo, gracias por esta posibilidad de poder seguir mejorando en tu misericordia y bajo tus preceptos.
Querido Padre, mi guardián celestial; la noche llegó rápidamente para mí, seguida de un silencio que acomoda mis pensamientos y los va convirtiendo en oración para tus oídos. Quiero empezar por darte las gracias por todo lo que hoy pude vivir, por mi vida, me encuentro sano y salvo en casa.
Señor de mis ojos, bendito seas por este amanecer tan precioso que pones frente a mí como un gran regalo de bienvenida. Gracias amado Padre, porque pude depositar mi cansancio de tus brazos durante la noche para hoy despertar con las energías renovadas, y así, poner en marcha todo lo planeado.
Incomparable Señor, esperaba terminar esta gran jornada con ansias para poder hablarte y darte muchas gracias por todo lo vivido en el día de hoy. Se siente tan hermoso vivir en tu amor y tu compañía, expresado en la mirada de mis seres más queridos, en el sol que ya ocultaste para que pueda ahora apreciar tu velo azul estrellado, entre otras maravillas.