Paciente y bondadoso Señor, un nuevo día empieza con el caluroso abrazo que me das a través del sol, gracias por esta bienvenida tan acogedora. Mientras el cielo va tomando color, me pongo a disposición tuya con mi oración. Quiero empezar, dándote gracias por la dicha de estar vivo, porque estoy puesto en pie con nuevas visiones y nuevas oportunidades por emprender.