Señor de belleza incomparable, una noche más nos acompaña, para darte mi más profundo agradecimiento. Tengo el deseo de poder reposar plenamente en Ti y así levantarme con más ánimos, pues tuve un día muy agotador. Te doy las gracias porque a donde voy, siempre estás Tú, como el sol iluminando mis días.