Dios bueno y eterno, en el silencio de la noche, medito en mi interior todo lo sucedido durante el día; y mi alma se eleva en oración para agradecerte. Cuántas maravillas hiciste para manifestarme todo tu amor y tu divinidad ¡Gracias Señor!
Padre bueno, en estos momentos me dirijo a Ti con una súplica en el corazón, pues estoy seguro de que escuchas mi oración y conoces mis intenciones. Es por ello que me dirijo con mucha fe a Ti, hasta lo más alto del cielo, y te elevo una plegaria sincera por cada uno de los … Leer más