Glorioso Señor, una vez me levanto para elevar mi mirada al cielo y expresare con mis labios toda mi gratitud. Hoy me bendices con un nuevo día y es una real prueba de tu grandeza. Gracias Padre bendito, por forjar mis caminos en tus sagradas manos, pues solo Tú eres santo, digno y el punto central de mi vida, mi Rey universal, permíteme llenar este día den grandes oportunidades.