Oración de la mañana para el 20 de Marzo del 2024

Amado Padre, hoy me siento tan feliz de poder despertar un día más, de poder abrir mis ojos y contemplar este maravilloso mundo, que en tu infinita misericordia creaste para mí y mis hermanos.

Hoy tengo la dicha de poder abrazar a mis padres, de amarlos y de poder cuidarlos, hoy puedo ser feliz porque tengo hermanos que me aman como yo los amo a ellos, porque puedo contemplar la sonrisa de mis amigos, y estrechar sus manos.

Gracias Padre Celestial, porque me regalas la oportunidad de empezar de nuevo, de poder enmendar mis errores y poder trabajar en mi mí mismo para llegar a ser una mejor persona y un mejor hijo para Ti.

Me siento dichoso porque conozco tu misericordia y porque soy testigo de todo tu amor, del cual quiero ser digno Señor. Quiero corresponder a cada una de tus bendiciones, por haberme dado una maravillosa familia, un hogar cálido, un techo, sustento, amigos y miles de cosas más Señor que jamás podría terminar de contar.

Padre de bondad, a tu lado, no hay nada ni nadie que pueda contra mí, porque me das la fuerza y el valor para combatir contra todo aquello que quiera perturbar mi paz y tranquilidad, solo me basta pronunciar tu sagrado nombre, para que un inmenso consuelo llene mi alma.

Que mi corazón irradie la luz de tu verdad y que mi vida sea conforme a tu voluntad. Amén

Señor, esta mañana quiero pedirte con todo mi corazón, protección para mis seres amados, protégelos mi Dios. Tú que has visto la maldad de este mundo y la manera en que se nos arrebata la vida diariamente por objetos banales, protege a mi familia, a mis amigos y a todos mis hermanos.

Te pido Padre, que tu luz irradie mi vida hoy, para que mis acciones sean buenas, y mis pensamientos sean puros, te pido por favor que me ayudes a mantenerme firme en tu palabra Señor, que es el único alimento del alma, y que me librará de toda ruina.

En este día Padre, que tu Espíritu se quede conmigo, y que me permita reconocer a quienes necesitan de mí y poder ayudarlos. Ayúdame Eterno Padre a ser un instrumento de fe en tus manos, a compartir con mis hermanos el maravilloso tesoro que es tu evangelio.

Amado Padre, este día yo me encomiendo a Ti, esperando que puedas calmar mis miedos y mis necesidades, no hay nada que Tú no puedas lograr Señor, Tú eres el Dios de todo, el Padre de todo, y a ti te entrego mi vida esta mañana que recién comienza para que me guíes Señor, y todo esto te lo pido humildemente en el nombre de tu hijo Amado, Jesucristo, Amén.

Unidos en Oración

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