Maestro divino. Esta mañana que acaba de llegar, te quiero dar gracias por haber distendido mis fatigas durante el descanso. Porque frente a Ti, tengo esta nueva oportunidad de servirte y ser gratos de corazón. Gracias Señor, porque hoy empezamos de nuevo a escribir juntos una nueva historia. Te pido que por favor me acompañes y me ayudes con tus bendiciones para superar las pruebas que se avecinen.