Bendito Padre, esta noche deseo esconderme bajo tus sombras para poder descansar en plenitud, pero antes quisiera que mi corazón te de las gracias por todas las experiencias vividas que a lo corto o largo de mi vida me enseñan a valorar cada minuto que pasa. Gracias por acompañarme en tu gracia en el trayecto de esta jornada, me he sentido muy querido por Ti.