Oración de la noche para el 27 de Mayo del 2024

Padre Santo, ya está por concluir el día completamente, mi corazón reboza de alegría porque pude sentir tu cuidado y vigilancia a través de tu mirada en mí. Aquí estoy para darte muchas gracias Señor, por las oportunidades que hoy me brindaste, por los momentos que viví también, porque me llamaste para servir bajo tu voluntad, y todas las actividades que hice fueron exitosas, porque Tú las permitiste.

Gracias por todo el gran amor que entregas, demostrado en distintas situaciones de mi vida, en los ojos de los integrantes de mi familia, en la sonrisa y el abrazo de mis amigos. Gracias Dios mío, porque tus bendiciones no conocen de límites y eso engrandece mi alma cada día.

Cuida de mis sueños, bendito Señor, y dame la tranquilidad que necesito para descansar esta noche. Permite que mi cuerpo pueda recuperar todas sus fuerzas para que mañana, si Tú lo quieres así, sea un día con muchas metas y desafíos. 

Gracias por escuchar mis necesidades a diario, porque permites que mi familia se haya reunido una vez más, y porque los guías de regreso a casa con bien. Gracias por estar con ellos, cada minuto del día, porque les das trabajos y estudios, sobre todo, por sus salud, gracias por cuidar de ello.

Es de noche, sé paciente, el dolor es temporal, pero la recompensa es eterna.

Esta noche quiero pedirte por las personas que sufren enfermedades incurables, por los que atraviesan fuertes problemas económicos o se sienten completamente solos. Dales mucha fuerza Señor, para que toda duda o desesperación, desaparezca de sus vidas. 

 Sé la esperanza y la luz que necesito, y mi protección cuando la maldad me sorprenda. No permitas que el enemigo salga triunfante, ni que me aleje de Ti.

Quiero andar con paso firme y seguro, con la frente en alto, orgulloso de ser tu hijo y valiente al actuar conforme a lo que predico por Ti. Estoy convencido de que Tú eres el pastor de mi vida, y si te tengo, nada me puede faltar. Solo Tú me puede ayudar a descansar plenamente, como si estuviera en una gran pradera fuera de la ciudad.

Si Tú lo quieres, dame la oportunidad de tener un nuevo día mi Señor. No dejes que mis sueños sean interrumpidos por el enemigo, lucha conmigo cada batalla que se avecine. Mi cuerpo ya no da más, me dispongo a descansa en tus brazos, con la certeza de que cuidarás de mi, acompáñame, Oh, buen Padre, en el nombre de Jesús, Amén.

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