Oración por un amigo difunto

Santísimo Señor, agradecido estoy porque me has concedido un día más de vida y por brindarme nuevas oportunidades de ser feliz junto a los seres que más amo. Gracias por darme el don de la vida y gracias también, Padre Dios, por permitirme ahora elevarte esta oración.

Tú conoces el dolor que la partida de un muy querido amigo mío ha dejado en mi corazón, pues no es fácil perder a las personas que uno ama, pero me siento reconfortado al saber que pude conocer en mi vida a una persona maravillosa, a una persona única que luchó hasta el final y que ahora se encuentra en tu presencia.

Dios mío, hoy me presento ante Ti para suplicarte humildemente por el eterno descanso del alma de mi amigo a quien has llamado a tu presencia, bendícelo Señor y concédele la gracia de la Vida Eterna. Solo Tú eres el único que tiene la última palabra y el que sabe por qué suceden las cosas, es por ello que confiando en tu misericordia, mi Dios bendito, deposito en Ti mis esperanzas.

Oración por un amigo difunto
Dios de paz, concédele la gracia de tu presencia al alma de un amigo que ha partido hacia tu casa.

Uno nunca está listo para una pérdida como esta, Señor. Cuánto daría por decirle a ese querido amigo lo mucho que lo quería, que lo estimaba y lo importante que era en mi vida. Ahora lo único que puedo hacer, Señor amado, es elevar esta oración en su nombre, para que seas Tú quien le haga llegar estas palabras sinceras y llenas de amor.

Él ha dejado un vacío difícil de llenar por su calidad de ser humano, dile cuanto sentimos su ausencia y que lo llevamos siempre presente en nuestros recuerdos y en nuestro corazón; perdona sus pecados y acompáñalo en este camino que ha emprendido para que no se sienta solo, te lo pido Señor.

Te pido mi buen Dios, que me des fortaleza y calma en estos momentos de dolor por la partida de mi queridísimo amigo y también a todas aquellas personas que como yo lo han querido mucho, a sus familiares, amigos y a todas las personas que lo conocieron en vida, para poder reponernos de la tristeza de su partida y comprender los designios de tu Santa Voluntad.

Oración por un amigo difunto
De hecho, ya que la muerte vino por medio de un hombre, también por medio de un hombre viene la resurrección de los muertos.

Yo estoy seguro, bendito Padre, de que Tú tienes un plan perfecto para cada uno de nosotros y que si mi querido amigo hoy no se encuentra más en este mundo, es porque así lo quisiste. Ayúdanos, Dios hermoso, a poder encontrar el consuelo que necesitamos en Ti, para poder levantar la mirada al cielo y saber que Tú nos amparas en estos momentos difíciles.

Dios de mi vida, en estos momentos a través de esta oración quiero darte gracias, porque me permitiste conocer a ese amigo tan maravilloso que, si bien es cierto no se encuentra más a mi lado, tuve la dicha de conocer y atesorar como la maravillosa persona que era. Muchas gracias mi Señor, porque pude disfrutar de su compañía, de su risa, de sus abrazos y de esa amistad incomparable que él me brindaba.

Gracias Señor bendito, porque en Ti puedo encontrar ese refugio, ese camino de esperanza que busco cuando pienso en mi amigo. Te pido que poses tus manos poderosas sobre la vida de los familiares y amigos de este gran amigo mío que partió a tu encuentro, para que con el tiempo ellos puedan comprender tus designios y tengan paz en sus corazones.

Oración por un amigo difunto
Señor mío, hoy lloro por el amigo que se fue, pero te pido que nos des fortaleza para poder recordarle como la gran persona que fue.

En momentos como este puedo comprender lo que se siente perder a quien uno más quiere, y aunque es doloroso y muy triste, me siento reconfortado al saber que no estoy solo, sino que te tengo a Ti, Padre celestial, que me abraza con esos brazos de Padre y me animas a salir adelante, a renovar la esperanza y tener fe hoy más que nunca.

Gracias, majestuoso Señor, por brindarme una amistad como la suya, por permitirme conocerlo y por permitirme elevar esta oración con mucha fe en estos momentos. Gracias por permitirme dejar mi corazón en esta oración, pues me siento mucho más tranquila sabiendo que Tú nunca me desampararás.

Me quedo contigo, bendito Padre celestial y con el bello recuerdo de aquel amigo que se nos adelantó en el camino. Ayúdame a seguir encontrando el consuelo y la paz en Ti y a seguir adelante con su recuerdo intacto y el cariño igual, en el nombre bendito de Jesucristo, Amén.

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