Oración por las víctimas de los desastres naturales

Oración por las víctimas de los desastres naturales

Bendito Señor, hoy vengo ante Ti, por medio de esta humilde oración para confirmar tu celestial presencia. Tú que estás en todas partes y sobre todo en los corazones que más sufren, acude a todos tus hijos que han sido afectados por los desastres naturales, para que puedan sentirte y de inmediato ser abrazos por tu infinita misericordia.

En estos momentos, ellos necesitan de tu ayuda, Dios compasivo, Tú que te encuentras en las manos de todos aquellos que están prestos a colaborar, deja que puedan cubrir con todos los que perecen por tan duros acontecimientos. Llénalos de mucho valor para que puedan apoyar en cualquier lugar donde se necesite de una mano amiga.

Escucha, Oh Santo Padre, las súplicas de todos los que están desesperados por el dolor, por la pérdida de sus seres más amados, por el despojo total de sus bienes, claman un poco de esperanza en sus vidas. Sé que son situaciones que no se pueden evitar, que escapan de nuestras manos, pero con todo el fervor de mi corazón, te pido que los escuches y que sus súplicas las hagas tuyas.

Misericordioso Dios, derrama tu paz sobre quienes pide clemencia. Da calma a quienes son víctimas del rigor de la naturaleza.

Señor de profunda piedad, bendice a todos los que han podido sobrevivir de estos fatídicos desastres, consuela cada uno de sus corazones que imploran misericordia, sánalos por el poder de tu gracia y consuela a quienes lloran de forma desesperada. Tal vez alguna palabra de aliento no los restablezca, pero estoy seguro de que al entregarte esta oración como la plegaria más sincera de mi alma, ellos podrán ser alcanzados por tu fuerza y tu convicción.

Deja que ellos puedan escuchar tu voz, tu suave y acogedora voz, para que se sientan seguros a lado tuyo y sepan que esto no es el final, que si aún siguen aquí es por alguna razón, por un nuevo propósito que has trazado para que no dejen de luchar por sus vidas y por su felicidad.

Te doy las gracias por las personas que han sobrevivido ante la furia de la naturaleza, porque lucharon con todo sus instinto de supervivencia para poder salvar sus vidas y las vidas de las personas que estuvieron a su alcance. Gracias porque sus vidas son muestras de milagros de amor y de fe, porque en los momentos más complicados la unión se hace más sólida entre hermanos que no se conocen, pero no dudan en ayudarse.

Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; ya no habrá muerte, ni habrá más llanto ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.

También te pido por aquellos que ya no están más en este mundo por el daño de estos desastres, para que sus almas puedan ser recibidas por tu inmaculados brazos, querido Padre. Perdona todos sus pecados, no veas sus faltas, mi Señor, y condúcelos libremente hacia tu majestuoso reino.

Padre amado, somos tus hijos queridos, no nos abandones, no desampares las necesidades ni las lágrimas de todas esta personas que no saben lo que ahora les espera. De rodillas ante Ti vengo con el corazón oprimido al ver el sufrimiento del prójimo, de alguno de mis familiares que también ha sido afectado, para que sean sujetos bajo tu diestra llena de poder.

No permitas que el enemigo se aproveche del sufrimiento y los aparte de tu presencia, mi Dios. Que en estos precisos momentos, ellos puedan aferrarse a Ti con más énfasis, que puedan verte como el salvavidas para sus almas. Y aunque sea difícil de comprender por qué suceden estas cosas, ellos no pierden la fe en Ti, porque solo Tú sabes muy bien porqué permites tantas cosas, Tú eres nuestro Padre y velas por tus hijos como tus pequeños.

Amado Señor, ayuda a las víctimas de los desastres naturales a reponerse de las catástrofes.

Envía a tu ejército celestial, para que junto al Espíritu Santo, los puedas ayudar a batallar y puedan así salir victoriosos ante las pruebas, porque contigo todo se puede soberano Padre, tal cual dice tu Palabra, Tú peleas todas nuestras batallas y nos acompañas hasta el fin del mundo.

Aleja todas las fuerzas negativas que quieran atraer más desastres naturales a todos nuestros países. Yo sé mi buen Señor, que Tú eres más grande y poderoso que todo huracán, terremoto, inundación o cualquier catástrofe que quiera desquitarse con todos nosotros. Cuídalos Dios mío, para que podamos pensar bien las cosas antes de actuar por el miedo.

Porque Tú eres nuestro Creador de todo el universo y todo lo que existe, surcas la tierra y la empapas para que florezca, calma cualquier tempestad que quiera asomarse, no dejes que la tierra vuelva a temblar, ni que nada se desmorone ante nuestro ojos. En tus manos te encomiendo la vida de todos mis hermanos, la de mis familiares y mi vida, para que las cubras con tu santo manto y nos protejas de todo daño, en nombre de Jesucristo, Amén.

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