«Dios es nuestro refugio y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia.»
Dios es nuestro refugio y fortaleza, y podemos confiar en él en todo momento, especialmente en los momentos de angustia.
Dios es nuestro refugio y fortaleza, y podemos confiar en él en todo momento, especialmente en los momentos de angustia.
Dios nos proveerá todo lo que necesitamos, de acuerdo con su riqueza y generosidad en Cristo Jesús.
Aquellos que confían en el Señor recibirán renovación de fuerzas y podrán superar cualquier obstáculo con su ayuda.
Debemos regocijarnos siempre en el Señor, incluso en medio de las dificultades y pruebas.
Dios es nuestro sol y escudo, y nos da gracia y gloria a aquellos que viven con integridad.