Oración de la noche para el 1 de Septiembre

Padre celestial, ha llegado el momento de poder descansar, me siento muy fatigado por la rutina de hoy y necesito de Ti para poder recuperarme en, cuerpo, espíritu y mente. He tenido un día lleno de muchas experiencias, de encargos, de pesares y situaciones que pesan un poco.

Me has instruido para poder vivir bien a diario, para hacer las cosas con valentía y firmeza y así, no tener miedo, gracias por sostener mi vida en los momentos que más he necesitado de Ti, por iluminar los momentos más oscuros que tengo y no dejar que me rinda tan fácil ante la prueba.

Gracias por la familia que me das mi Señor, por en ellos aprendo a compartir,, son las persona que más amo, por lo tanto las más importantes después de Ti. Gracias por el hogar que nos das para poder convivir con mucha armonía y que me ayudan a protegerme de las inclemencias de los días, por el trabajo que me da humildad y me ayuda a poder apoyar en casa.

Me has otorgado diversos dones que con indignidad los he recibido, para poder emplearlos en el día a día para mi bien y el de los demás, gracias por los padres, los hijos que tengo, con quienes puedo ser recíproco en el amor que ellos me dan y aprender a conocerlos y comprenderlos cada vez más.

Oración de la noche para el 1º de Septiembre
Buenas noches, Dios quita de tu camino todos los obstáculos que impidan conseguir tus bendiciones.

Esta noche, te doy gracias por darme la capacidad de decidir a través del discernimiento, por la libertad que me brindas para saber amar y actuar con tranquilidad, por permanecer a mi lado con tu inmensurable amor, por darme iniciativas en el servicio y por enseñarme a hacer las cosas con suma caridad.

Gracias Dios de mi vida, por el amor que haces permanecer, por ser quien nos guía por el sendero de la verdadera vida, por cuidar mucho de mi familia y mis seres queridos, por brindarles tu mano en sus momentos complicados, por ser su consuelo cuando no la pasaron también y por ser quien enciende en sus corazones la llama de la perseverancia.

Antes de entregarme con tranquilidad al descanso, con suma humildad y vergüenza, me arrodillo ante Ti para pedirte perdón por las imprudencias que hoy cometí, porque no fui fiel a tu palabras y me dejé llevar por la falta de paciencia. Sana y libera mi corazón querido Padre, ayúdame a volver a Ti y hacer mejor las cosas.

Eterno Padre de fe, espero en Ti un mañana lleno de bendiciones y grandes oportunidades para seguir amando y sirviéndote con gratitud. Si Tú lo quieres, concédeme ese preciado regalo de vida, ahora me abandono en tus benditos brazos para ser renovado en cuerpo y alma, por el amor de Cristo Jesús, Amén.

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