Oración de la mañana para el 21 de Noviembre

Dios eterno, hoy me postro ante tu presencia lleno de mucha alegría e ilusión. Hoy me pongo de rodillas para darte las gracias porque un nuevo amanecer se presenta para mí. Infinitas gracias por el hermoso milagro de la vida y porque me levanto de la cama completamente renovado para empezar una nueva jornada.

En esta mañana quiero darte todo mi corazón para alabarte y adorarte, reconociendo que eres el Rey de mi vida y el Dios de mis fuerzas. Bendito Señor, no soy digno de alabarte ni de recibir bendiciones de tu mano, pero tu amor es tan grande y tu misericordia es inmensa que no dudas ni un instante en darme todo y en abundancia.

En tus manos encomiendo este día, Padre celestial, hoy pongo todo mi trabajo, todos mis estudios, todas mis actividades bajo tu mirada y juicio. Que puedan agradarte las acciones que realizo y las decisiones que pueda tomar, que el día de hoy sea de mucho provecho para mí.

Permanece conmigo, Señor mío, y concédeme el éxito que busco a diario. Usa mis dones y empléalos bien para alcanzar lo que anhelo. Dame bendiciones en abundancia y así poder servirte con mucha más devoción.

Sin embargo, si las cosas no salen como las tengo planeadas ayúdame a aceptar que los momentos aún no son oportunos ni necesarios. Confío en que todo lo que necesito se irá dando según Tú lo creas conveniente. Adorado Señor, permite que mis palabras te exalten y te veneren en esta hermosa mañana.

Oración de la mañana para el 21 de Noviembre
Dios eterno. Renueva mis energías a cada momento para seguir peleando en la batalla de mi vida.

Renueva mis energías Señor en cada prueba que me toque afrontar, guía mis pasos e ilumíname con tu luz poderosa. Toma mi mano durante este día y aleja de mi todo tipo de maldad. 

Quiero darte mi día por completo, colocar mis esfuerzos en agradarte y en servirte mejor. Úsame como un instrumento de tu amor para convencer a los que no te conocen de que hay un Dios todopoderoso presto para aliviar las penas del alma y las tristezas del corazón. Permíteme ser quien pueda aliviar las penas del prójimo y darle una esperanza de conocerte.

Dios bendito, Tú conoces todo de mí y por eso elevo mi oración hacia tu presencia. Conoces mis anhelos, mis metas y las batallas que debo pelear. Dame la oportunidad de mantenerme fuerte y sin vacilación ante las adversidades, esa valentía que solamente tienen los que tenemos la dicha de ser hijos tuyos.

Gracias Señor, por todo lo que tienes planeado en este día. Ahora me dispongo a salir de casa y a emprender esta oportunidad nueva que me regalas, siempre con mucha fe y esperanza. Orienta mi vida con tu amor, Dios eterno. Todo esto te lo pido en nombre de tu Hijo Jesús, Amén.

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