«Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.»
Dios promete que todo aquel que invoque su nombre será salvado.
Dios promete que todo aquel que invoque su nombre será salvado.
Jesús promete estar con nosotros siempre, hasta el fin del mundo, y nos anima a obedecer todos sus mandamientos.
Pablo asegura que Dios, quien comenzó una buena obra en nosotros, la completará y perfeccionará hasta el día de Jesucristo.
Dios promete que en el nuevo cielo y nueva tierra, Él enjugará todas las lágrimas de nuestros ojos y no…
Pedro nos anima a depositar todas nuestras preocupaciones en Dios, porque Él se preocupa por nosotros y cuidará de nosotros.